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Así llegan los St. Louis Blues al reinicio de la temporada 2020

La temporada pasada los 18efectuaron uno de los repuntes más extraordinarios en la historia de la NHL.

Tras amanecer el 3 de enero de 2019 en el último lugar de la División Central, los Blues se enracharon y no vieron hacia atrás al registrar una marca de 30-10-5 desde ese día. Clasificarían a los Playoffs de la Stanley Cup y terminarían conquistando su primer campeonato tras 51 años de existencia. 

El camino hacia la Copa fue arduo y desgastante. En los playoffs dos de sus series se definieron en seis partidos y una en siete. En las Finales llegaron hasta el límite contra los Boston Bruins. Lidiando con lesiones considerables, jugaron un total de 26 partidos, que es más de un cuarto de una campaña regular.  

Con un poco más de tres meses entre su coronación y el inicio de la temporada de 2019-2020, se creía que St. Louis no iba a tener el tiempo suficiente para recuperarse. Además, tras beber de la Copa de Lord Stanley por primera vez, eran muy propensos a sufrir el tipo de resaca que había afligido a varios campeones defensores en el pasado.

Sin embargo, pese a no reforzarse mucho, esta temporada los Blues siguieron con su buen paso, en el cual fueron sembrando las posibilidades de un bicampeonato.

Terminaron la temporada regular ganando el título de la Central y montados en la cima de la Conferencia del Oeste con una foja de 42-19-10 y 94 puntos–la segunda mejor cosecha de la Liga detrás de la de los Bruins (100). 

Durante gran parte del torneo vieron al resto de los equipos de su conferencia desde el puesto de honor. Sin embargo, al momento de la pausa de la NHL debido a las preocupaciones relacionadas con el coronavirus, el Colorado Avalanche los estaba acechando al estar a solo dos puntos de distancia.

Pero no todo fue maravilloso para los Blues. 

Del 15 de enero al 16 de febrero se encontraron atorados en un bache serio. Solo ganaron dos de 12 partidos (2-7-3), sus últimas cinco derrotas se dieron de manera consecutiva. Fue el peor tramo del entrenador en jefe Craig Berube con St. Louis desde que tomó las riendas del club en noviembre de 2018 reemplazando a Mike Yeo.

Y el 11 de febrero, fueron estremecidos cuando el defensor Jay Bouwmeester se colapsó en la banca durante un juego ante los Anaheim Ducks debido a un ataque cardiaco. Bouwmeester se recuperaría, pero quedaría fuera del torneo.   

Tras estos percances, los campeones eventualmente recuperarían su forma. Habían ganado 10 de sus últimos 12 juegos cuando se congelaron las acciones.  

Al liderar el Oeste con un porcentaje de puntos de .662, St. Louis estará jugando en el torneo Round Robin de todos contra todos junto a Colorado (.657), los Vegas Golden Knights (.606) y los Dallas Stars (.594). La competencia de tres duelos por equipo determinará a los primeros cuatro sembrados del sector de cara a los Playoffs de la Stanley Cup.

Otros ocho equipos de la conferencia jugarán en la Ronda Clasificatoria a cinco juegos. Los cuatro conjuntos ganadores se medirán a los cuatro equipos del round robin en la postemporada. 

Un ataque más fuerte 

Gracias al reinicio de la temporada, los Blues tendrán la oportunidad de defender su corona. Aunque sus resultados ya los tenían como uno de los favoritos para repetir como campeones, un regreso clave amplificará sus posibilidades.  

Finalmente podrán contar con Vladimir Tarasenko.

El 29 de octubre el alero ruso sufrió una lesión del hombro, la cual requirió una cirugía y lo puso fuera de acción tras haber disputado solo 10 partidos (10 puntos; tres goles y siete asistencias) del certamen.  

Se especulaba que regresaría en marzo, pero la pausa le dio más tiempo para rehabilitarse. En abril fue declarado completamente recuperado. Tarasenko llevaba cinco campañas promediando 33 goles o más en cada una. El año pasado efectuó 33 en la temporada regular y 11 en los playoffs.

Ante la ausencia de Tarasenko, los delanteros David Perron y Ryan O’Reilly, quien la campaña pasada se adjudicó el Conn Smythe como el Jugador Más Valioso de la postemporada, respondieron anotando 25 tantos cada uno. No obstante, aunque consiguieron los resultados, a los Blues les hizo mucha falta su máximo referente ofensivo. 

Su cosecha de goles fue la 11va mejor de la Liga (225) y su promedio de anotaciones por encuentro tras los 71 partidos que jugaron fue el 15to mejor (3.14).  

Con 225 goles a favor y 193 en contra, la sexta cifra más baja de la NHL, St. Louis ostenta un diferencial de +32, el mejor del Oeste y el quinto mejor de la Liga. 

En cuanto a sus debilidades, la mayor de ellas se encuentra en sus equipos especiales. 

Si bien, su efectividad en power plays fue la tercera mejor (24.3%), del otro lado de la moneda sufrieron mucho. Su efectividad en penalty kills fue la 18va mejor (79.3).

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