NHL

Cinco razones por las que Florida sería Campeón

Pese a solo haber clasificado a los Playoffs de la Stanley Cup en una de sus últimas siete temporadas, los Florida Panthers entraron a este torneo con el campeonato en la mira.

Habían hecho movimientos claves para potencializar su impresionante camada de atacantes.

Pero con un récord de 35-26-8 en el momento en el que la NHL le dio pausa a la campaña debido a las preocupaciones relacionadas con el coronavirus, Florida no se encontraba dentro de la zona de clasificación para la postemporada.

El equipo estaba a tres puntos del tercer puesto de la División
del Atlántico y a tres de los dos boletos de comodín de la Conferencia del Este.

No obstante, para el reinicio de certamen los Panthers tendrán un camino más directo a los playoffs.

24 equipos fueron otorgados pasajes a las Eliminatorias de la Stanley Cup rumbo a la postemporada (12 por conferencia).

Florida tuvo el 10mo mejor porcentaje de puntos del Este (.565). Iniciará su trayecto midiéndose contra el séptimo sembrado, los New York Islanders (.588).

Los Panthers no son favoritos para conquistar la primera Copa de su historia en esta ocasión, sin embargo, tienen cualidades que los podrían llevar a alcanzar la gloria. Estas cinco razones explican sus posibilidades.

En la NHL, para poder aspirar a llegar lejos y alzar la Copa, se necesita tener delanteros de alto calibre. Y los Panthers cumplen plenamente con este requisito gracias a Jonathan Huberdeau y Aleksander Barkov. Ambos elementos no solo son los principales ejes de la ofensiva, sino que también son el alma del equipo.

Por segunda temporada al hilo fueron los dos mejores atacantes de Florida.

Desde que entró a la Liga en 2012-13 con los Panthers, Huberdeau ha sido uno de los máximos refrentes ofensivos del club en cada torneo. Empezó con el pie derecho al adjudicarse el Calder Trophy, como el novato del año en el 2013.

Esta temporada lideró al club en puntos por segunda vez en su carrera. El dinámico alero izquierdo registró 78 (23 goles y 55 asistencia) y se perfilaba para para rebasar su récord personal de puntos dentro de una campaña, luego de lograr 92 en la 2018-19. A pesar de que, los 13 partidos que le restaban a Florida fueron cancelados, Huberdeau, terminó en el puesto 11 entre los anotadores y pasó a ser el dueño de todos los tiempos, dentro de los Panthers, con 437 unidades, así como también en la categoría de asistencias con 289.

En su séptimo año como profesional, todos en Florida, Barkov fue el segundo mejor productor del conjunto, detrás de Huberdeau, gracias a 62 puntos (20 goles y 42 asistencias). Pero además de lucirse ante las porterías rivales, sus formidables cualidades defensivas también dieron de que hablar. El armador lideró al equipo con 51 robos de disco y generó el mejor porcentaje de victorias en enfrentamientos directos (faceoffs), con una efectividad del 54.3%.

En lo general, Florida ostentó uno de los ataques más prolíficos del certamen. Consiguieron el sexto mejor promedio de goles por partido (3.30) y 10mo mejor porcentaje de efectividad en power plays (21.3 %).

Además de Huberdeau y Barkov, Mike Hoffman destacó como baluarte en la producción, al ser el máximo goleador del equipo con 29 tantos y 59 puntos en 69 partidos. De haber continuado la campaña regular, el alero izquierdo pudo haber superado los 36 que efectuó el año pasado, la cual fue la cifra más alta de su carrera de nueve temporadas en la NHL.

Con la segunda mejor cantidad de goles figuró Evgenii Dadonov. Marcó en 25 oportunidades y registró 47 puntos en 69 juegos. En sus dos campañas anteriores, consiguió 28 anotaciones en cada una, disputando 74 y 82 partidos, respectivamente. Hasta ahora, tales registros se mantienen como su mayor cantidad, en seis temporadas en la NHL.
El armador Noel Acciari (20) y el alero derecho Brett Connolly (19) también aportaron una buena cantidad de anotaciones. Fue la mejor cifra de tantos para Acciari en su carrera de cinco campañas en la Liga tras jugar 66 partidos.

Pero los delanteros no fueron los únicos que brillaron en la ofensiva de los Panthers.

Los defensores Aaron Ekblad (45; 5 goles 40 asistencias) y Keith Yandle (41; 5 goles y 36 asistencias) también colectaron cosechas importantes de puntos.

Talento en la portería

Con la intención de tener un equipo que podría ser candidato para ganar el título, la gerencia de Florida fue bastante agresiva en la postemporada a la hora de buscar refuerzos. Su principal contratación fue la del guardameta Sergei Bobrovsky, quien llegó proveniente de los Columbus Blue Jackets

Fue una adquisición de lujo.

En sus siete campañas con los Blue Jackets, el ruso ganó dos Vezina Trophys–el premio al mejor portero (2012-13 y 2016-17). Además, Bobrovsky se despidió de Columbus con el récord de más victorias (213) y el de más blanqueadas (33).

Sin embargo, su torneo de presentación con Florida no ha sido como se esperaba.

Bobrovsky sufrió mucho en la fase regular; colectó una foja de 23-19-6 con un promedio de 3.23 goles contra por partido (GAA por sus siglas en inglés), siendo el más alto de su carrera de 10 años en la liga. Entretanto, el guardameta tuvo un porcentaje de salvadas (SV%) de .900, el segundo más bajo de su trayectoria profesional, luego de un .899 en la campaña 2011-12.

Pese a no ver acción en los últimos cuatro cotejos, antes de la pausa, debido a una lesión en la parte baja del cuerpo, se espera que este listo para el reinicio de la acción. El Gerente General de Florida, Dale Tallon ha declarado que su arquero estelar está más que ansioso, para repuntar tras su desempeño inconsistente.

Si aparece el Bobrovsky de los playoffs de la campaña pasada, los Panthers podrían hacer mucho ruido. El ruso se fue 6-4-0 con un GAA de 2.41 y un SV% de .925. Sin dudas, su labor fue clave en la barrida que le propinaron los Blue Jackets al Tampa Bay Lightning, que había conquistado el Presidents’ Trophy (el premio para el mejor equipo de la fase regular), luego de sumar 128 puntos. Columbus avanzó a la segunda ronda de la postemporada por primera vez en su historia.

Los Panthers son un club cuya historia no cuenta con mucha experiencia de playoffs.

En sus 29 campañas de existencia, solo han avanzado a la postemporada en seis ocasiones.

Actualmente arrastran una racha de tres temporadas sin jugar más allá de la fase regular.

De acuerdo con The Athletic, en el verano pasado, el club contaba con solo cuatro jugadores que habían jugado en su último viaje a los playoffs en 2016 cuando cayeron en seis juegos contra los New York Islanders– Barkov, Huberdeau, Ekblad y Mike Matheson. Y con ocho elementos que jamás habían disputado un choque en la postemporada.

Ante esta falta de experiencia en juegos de eliminación, la gerencia no solo buscó contratar a jugadores talentosos.

También quería que tuvieran recorrido en los playoffs.

Bobrovsky, Acciari, Connolly y Anton Stralman fueron los jugadores que le llenaron el ojo. Y todos han tenido papeles importantes a lo largo de este torneo.

Bobrovsky ha participado en seis postemporadas–dos con los Philadelphia Flyers y cuatro con Columbus. En total, ha jugado en 34 encuentros y ostenta un GAA de 3.14 y un SV% de .902.

Acciari ha visto acción en tres playoffs, todos con los Boston Bruins. Jugó en las Finales de la Stanley Cup de la campaña pasada. En total, ha efectuado 35 duelos y ha registrado 7 puntos (cuatro goles y tres asistencias).

Connolly también ha jugado en tres postemporadas, todas con los Washington Capitals. Fue parte del equipo que alzó la Copa en 2018, jugó en 24 partidos de ese paso triunfal. En total, ha participado en 38 cotejos (11 puntos; ocho goles y tres asistencias).

Pero de los cuatro, Stralman, quien tuvo el segundo promedio más alto de minutos sobre hielo del equipo en este certamen (21:04), es el elemento que más experiencia tiene.

Cuenta con seis apariciones en los playoffs en su carrera de 13 años en la NHL–tres con los New York Rangers y tres con Tampa Bay. En 2014, jugó las Finales de la Stanley Cup con New York, y un año más tarde lo volvería a hacer, pero con el Lightning. En total, ha visto acción en 104 encuentros (26 puntos; seis goles y 20 asistencias).

Inmediatamente tras despedir a Bob Boughner al final de la campaña pasada tras perderse la postemporada nuevamente, los Panthers contrataron al mandamás perfecto para guiar su ambicioso nuevo proyecto en busca del campeonato.

Joel Quenneville arribó a Florida con credenciales inmejorables.

Durante los 10 años que estuvo al frente de los Chicago Blackhawks (2008 a 2018), llevó al club a ganar tres Stanley Cups (2010, 2013 y 2015).

En las 22 campañas que había efectuado como entrenador en jefe en la NHL–en las cuales también dirigió a los St. Louis Blues y al Colorado Avalanche–Quenneville había clasificado a los playoffs en 18 ocasiones. Su foja total era de 890-532-137 con 77 empates, solo el legendario Scotty Bowman tenía más victorias (1,244).

En su primera temporada con los Panthers, Quenneville tenía al equipo con un récord de 28-16-5 y a solo un punto del Lightning por la cima de la División del Atlántico al llegar al descanso por el Juego All-Star en enero.

Sin embargo, tras regresar, Florida colectó una marca de 6-9-3 en los últimos 18 duelos antes de que se congelaran las acciones por el coronavirus. Del 6 de febrero al 7 de marzo, se fueron 0-6-2 jugando en casa en el BB&T Center. Fue la peor racha de este tipo en su historia.

Para el reinicio del presente certamen, es casi seguro que Quenneville habrá hecho ajustes y tendrá a los Panthers preparados para llegar lejos, pues para eso lo contrataron y es algo que sabe hacer.

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