MLB

El dilema de MLB

Momentos de incertidumbre arropan a Grandes Ligas y, cuando hablamos de incertidumbre no hacemos referencia a la parte económica, de hecho, MLB es una de las ligas profesionales más prósperas y estables que existe actualmente. El tema es que, los que estamos conectados con el mundo nos vemos precisados a realizar cambios en razón de evitar perecer en el tiempo. El béisbol de las Grandes Ligas está en su mejor momento en el terreno de juego, nunca hubo tanto talento como hoy, el presente es extraordinario y el futuro proyecta algo superlativo. Sin embargo, algunas cuestiones que van más allá de obvio están afectando al juego y, MLB, conminada a cambiar para estar a la par con sus iguales, tardó en poner esa transición marcha.

¿Cuál es el dilema que tiene MLB?
El pasado 14 de enero, el histórico ejecutivo Theo Epstein, fue nombrado como consultor de MLB por el comisionado Robert Manfred. La verdad es que a Epstein se le creó un puesto de trabajo, mismo que tendrá como objetivo implementar cambios que hagan del juego una experiencia más excitante para los fanáticos. Antes de su nombramiento, el ex Gerente General de los Cachorros y Medias Rojas, dio unas declaraciones donde dejaba entrever que, las decisiones que tomó él y sus homólogos, repercutieron de forma negativa en el juego, Epstein dijo a Jesse Rogers de ESPN:

«Tomo cierta responsabilidad por lo que estamos viendo, porque los ejecutivos como yo pasamos mucho tiempo utilizando analíticas y otras cuestiones, provocando con eso un impacto negativo en la parte estética del juego». De manera implícita revela una preocupación de la industria, pues, aunque la parte económica está a salvo, no sabemos cuál sendero nos depara esta deriva.

A propósito de la parte estética del juego, el antiguo jugador de Yankees y Dodgers y actual dirigente de los Marlins de Miami, Don Mattingly, dijo lo siguiente:
«Luego de mi equipo ser eliminado, vi muchos juegos de playoffs y, siendo honesto, fue un tanto difícil de mirar, lo que observé fueron ponches, ponches y jonrones». Lo dicho por Manttingly escenifica el sentimiento de una gran parte de la comunidad del béisbol.

El espectáculo, producto de la evolución natural de los jugadores y la aplicación de la analítica en las tomas de decisiones, ha derivado en muchos Ponches, Bases por Bolas, Jonrones y pobres promedios bateo. Los Ponches están íntimamente ligados con la velocidad de los lanzadores, aquí la muestra:
En el 2003, la velocidad promedio de la bola rápida era de 89.1 MPH, en el 2020 es de 93.1 MPH, en este mismo tramo, los ponches aumentaron todos los años, pasando de 17.53 ponches por juego en el 2008 a 23.62 en el 2020.
Las Bases por Bolas son multifactorial, poco control debido a las altas velocidades, y la parte lógica, el juego es al que anote más carreras, de ahí que, mientras más tráfico haya en las bases, las probabilidades de anotar son más altas. Por eso, los bateadores están más interesados en recibir boletos gratis.

Los jonrones llegan por dos razones, lo fundamental es el desarrollo físico de los jugadores y, lo más importante, la mentalidad o approach que tienen estos cuando están en la caja de bateo. Se aseguran de poner la bola en el aire, pues hasta este momento no es posible que un rodado vuele la verja y se convierta en Jonrón.
Los anímicos promedios de bateo obedecen a dos factores, el primero son los shifts defensivos y, en segundo lugar, caemos en lo mismo, la velocidad inmanejable con la que están operando los pitchers.
La paradoja:

El juego es más rápido que nunca y, cualquiera que leyera esto, podría concluir que la acción es abundante y desbordante, sin embargo, tenemos lo opuesto. Lamentablemente, dicha velocidad se ve comprimida, por los shifts defensivos y alta cantidad de ponches.
La sumatoria de estos elementos nos deja con muy poca actividad en el terreno, algo con lo que ningún fanático se sentirá satisfecho. Y este es el gran dilema, devolver la acción al juego. Las grandes transformaciones se llevan a cabo en momentos de crisis y, como señalamos anteriormente, MLB no está atravesando una crisis en la parte económica, siquiera se proyecta a corto plazo.  Complicado e interesante será el porvenir, ya MLB anunció que implementó algunos cambios en las pelotas que se están utilizando en esta campaña, esto para mitigar la cantidad extraordinaria de Jonrones que se estaban conectando por una manipulación en la forma en cómo se producen las pelotas.

¿Cómo hacer para que el béisbol de Grandes Ligas tenga la acción necesaria para encantar a la fanaticada? Es la pregunta que todos nos hacemos e invitamos a todos a participar en el debate, mientras, Theo Epstein, en los circuitos minoritarios va a implementar algunas cuestiones que, de tener éxito, serán llevadas a Grandes Ligas.  De entrada, en Doble A y Triple A, para este 2021 se dispuso que todos los jugadores del infield deberán tener ambos pies dentro del cuadro al momento del lanzador realizar el picheo, esto, por supuesto, para evitar jugar con cuatro jardineros, algo que como decíamos anteriormente, quita mucha acción al juego.

El éxito y futuro del béisbol de las Grandes Ligas va a depender de cómo impulsen las mejoras necesarias sin alterar demasiado la esencia del juego. Claro, es complicado introducir cambios sin modificar algunas cosas, pero se trata precisamente de eso, los cambios deben ser armónicos y progresivos, si eso se logra y creo que no hay razón para que no suceda, vamos a tener un béisbol renovado, más rápido, en fin, más apetecible y digerible para todos.

Click to comment

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply

Mas Populares

To Top
Language »