Kevin Durant ha dejado definitivamente atrás la imagen de niño bueno que le ha acompañado durante años. El alero de Oklahoma City Thunder atendió al diario francés L’Equipe y dejó claro que cuenta con la motivación necesaria para convertirse en el mejor jugador del mundo.

“Tengo confianza en mí mismo. Soy imparable. Puedo hacer cualquier cosa en la cancha y trabajo duro para poder decirlo”, explica Kevin Durant. “No creo que nadie nazca con un talento. Creo que naces con cualidades y tienes que trabajar para ser bueno, y tengo la suerte de haber contado con gente a mi alrededor que me ha empujado a ello. He aprendido el valor del trabajo y sé donde te puede llevar”.

Cuando se le compara con su buen amigo LeBron James, ‘KD’ ni se piensa la respuesta, y desde el respeto se pone a sí mismo por encima de cualquiera. “LeBron es un gran jugador y un futuro miembro del Hall of Fame, pero creo que yo soy mejor que él. Respeto a todos los jugadores porque conozco el camino que ha tenido que hacer cada uno, pero me gustan las cartas que tengo sobre la mesa”.

 AP