ASIA. — La selección femenina de Australia volvió a demostrar su dominio en el baloncesto juvenil continental al conquistar su tercer campeonato consecutivo de la Copa Asiática FIBA Sub-18, después de superar a Japón por un dramático marcador de 83-82. El encuentro se decidió en los últimos segundos y confirmó el extraordinario nivel competitivo de ambas selecciones.
La gran protagonista del compromiso fue Madison Ryan, quien convirtió la canasta decisiva cuando restaba menos de un segundo para finalizar el partido. Su intervención permitió que Australia completara una remontada emocionante y asegurara un nuevo título continental.
El conjunto australiano terminó la competencia con cinco victorias y ninguna derrota, demostrando consistencia durante todo el campeonato. Sin embargo, Japón presentó una de las mayores resistencias del torneo y estuvo muy cerca de impedir la celebración australiana.
Ryan también fue reconocida entre las cinco mejores jugadoras del campeonato, junto con su compañera Isabel Smith. Ambas desempeñaron un papel fundamental en el éxito de Australia y se consolidaron como figuras prometedoras del baloncesto femenino internacional.
El campeonato representa otro resultado importante para el programa de desarrollo australiano, que continúa formando jugadoras capaces de competir al máximo nivel. La combinación de talento, disciplina y experiencia internacional ha permitido que Australia mantenga su protagonismo en las categorías juveniles.
Con este tercer título consecutivo, Australia reafirma su condición de potencia del baloncesto femenino asiático. Mientras tanto, Japón deja una impresión positiva por su capacidad para disputar el campeonato hasta los últimos instantes de una final memorable.





