La jornada de Fórmula 1 en Monza también estuvo marcada por una fuerte polémica fuera de la pista. Flavio Briatore, figura principal de Alpine, cuestionó públicamente la independencia de uno de los jueces de la Corte Internacional de Apelaciones de la FIA después de que Pierre Gasly perdiera el tercer puesto que había recuperado en el Gran Premio de Mónaco.
Gasly había terminado tercero en Mónaco, pero posteriormente fue enviado al séptimo lugar tras recibir dos penalizaciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane. Alpine consiguió inicialmente revertir la decisión después de alegar un error en el sistema de cronometraje.
Sin embargo, McLaren y Red Bull apelaron posteriormente esa decisión y la Corte Internacional de Apelaciones volvió a imponer las sanciones. Como consecuencia, Isack Hadjar recuperó el tercer puesto y Oscar Piastri pasó a ocupar la cuarta posición de aquella carrera.
Briatore cuestionó la independencia del juez Filippo Marchino y afirmó que existían vínculos con McLaren. Andrea Stella, jefe de McLaren, respondió calificando las acusaciones de ofensivas y defendiendo la integridad del proceso judicial.
La FIA también salió en defensa del procedimiento y explicó que los integrantes del tribunal son seleccionados siguiendo sus normas de elegibilidad. La polémica añade tensión al paddock precisamente cuando los equipos se preparan para una de las carreras más importantes de la temporada.


