Fernando Alonso vivió otro fin de semana complicado en la Fórmula 1 después de terminar en la posición número 16 del Gran Premio de Singapur.
El piloto español llegó a Marina Bay con expectativas de conseguir un mejor resultado después de su actuación en Malasia, donde había terminado octavo y sumado puntos importantes para Aston Martin.
Sin embargo, los problemas técnicos y las limitaciones del monoplaza impidieron que Alonso pudiera competir por las primeras posiciones.
El equipo decidió realizar modificaciones en el turbo antes de la carrera, lo que obligó al español a comenzar desde el carril de boxes.
Durante el encuentro, Alonso consiguió superar a algunos rivales, pero no tuvo el ritmo necesario para avanzar hasta la zona de puntos.
Mike Krack, responsable del rendimiento de Aston Martin, reconoció que el circuito de Singapur expuso las dificultades del AMR26, especialmente en la conducción y la gestión de energía.
La escudería tendrá que trabajar en esas áreas para mejorar su competitividad durante las últimas carreras de la temporada.





