Ferrari podría presentar una de sus últimas actualizaciones aerodinámicas importantes de la temporada durante el Gran Premio de Estados Unidos, programado para el próximo 25 de octubre. Según informaciones publicadas este viernes por la prensa especializada, la escudería italiana trabaja en modificaciones del suelo, los pontones laterales y diferentes elementos de refrigeración del SF-26, con el objetivo de mejorar su competitividad frente a Mercedes y Red Bull.
La evolución estaría concentrada principalmente en la parte central del monoplaza. El nuevo suelo buscaría generar una carga aerodinámica más consistente, mientras las entradas de aire de los pontones serían modificadas para mejorar el comportamiento del flujo alrededor de la carrocería. Estas soluciones podrían contribuir a que el automóvil mantenga un rendimiento más estable en diferentes condiciones de velocidad y altura respecto al asfalto.
El desarrollo llega después de una temporada en la que Ferrari ha conseguido resultados importantes, pero todavía enfrenta dificultades para mantener el ritmo de los equipos más competitivos. Charles Leclerc terminó segundo en el reciente Gran Premio de Singapur, mientras Lewis Hamilton ha tenido actuaciones que demuestran el potencial de la escudería. Sin embargo, Red Bull ha recuperado protagonismo con las victorias consecutivas de Max Verstappen, aumentando la presión sobre los ingenieros de Maranello.
El director del equipo, Frédéric Vasseur, ha mantenido una postura prudente sobre la situación competitiva. Después de Singapur, señaló que la incorporación de nuevas piezas puede modificar el orden de rendimiento entre las escuderías. Esa posibilidad explica por qué Ferrari continúa trabajando en el automóvil actual, a pesar de que una parte considerable de sus recursos debe destinarse a la preparación de la temporada 2027.
Por el momento, Ferrari no ha confirmado públicamente todos los componentes que llevará a Austin ni la mejora de tiempo por vuelta que espera conseguir. Las primeras sesiones de entrenamientos permitirán comprobar si las modificaciones finalmente aparecen en el monoplaza y cómo afectan su comportamiento. Para Leclerc y Hamilton, la próxima carrera podría representar una oportunidad de acercarse a Mercedes y Red Bull durante el tramo final del campeonato.





