lunes, 14 de septiembre de 2026
Santo Domingo29° AST
Futbol

Gol de taco y doblete: Cavan Sullivan se presentó al mundo en Sunday Night Soccer

Cavan Sullivan no esperó a que la MLS le diera permiso para presentarse. En el escenario estelar del Sunday Night Soccer, ante San Diego FC y frente a un público de la Conferencia Oeste que rara vez tiene la oportunidad de verlo en directo, el joven de 16 años de Philadelphia Union convirtió su gran noche en un espectáculo propio: dos […]

Gol de taco y doblete: Cavan Sullivan se presentó al mundo en Sunday Night Soccer

Cavan Sullivan no esperó a que la MLS le diera permiso para presentarse. En el escenario estelar del Sunday Night Soccer, ante San Diego FC y frente a un público de la Conferencia Oeste que rara vez tiene la oportunidad de verlo en directo, el joven de 16 años de Philadelphia Union convirtió su gran noche en un espectáculo propio: dos goles, una asistencia y un taconazo espectacular. Por una noche, la promesa que todos esperaban ver algún día fue exactamente lo que todos estaban esperando: la figura.

Del fenómeno juvenil a la figura de MLS

Desde que debutó con el primer equipo del Union a los 14 años, buena parte de la conversación alrededor de Cavan Sullivan estuvo marcada por récords de precocidad y una pregunta inevitable: ¿qué clase de futbolista podría llegar a ser?

A los 16, esa pregunta empieza a quedarse pequeña.

Sullivan suma seis goles y cinco asistencias en MLS esta temporada. Cinco de esos goles y cuatro de sus asistencias llegaron después del parón por el Mundial 2026. En todas las competiciones, su producción asciende ya a nueve goles y nueve asistencias.

San Diego, por eso, no descubrió su explosión. Simplemente la puso bajo los reflectores.

Porque una cosa es producir con regularidad en el Este y otra muy distinta es viajar al otro extremo del país, enfrentarse a un rival poco habitual y convertir una noche de Sunday Night Soccer —uno de los grandes escaparates nacionales de la MLS— en tu propio escenario.

Cavan Sullivan necesitaba una noche grande.

La encontró en San Diego.
El verdadero gestor de un gran triunfo

Philadelphia terminó ganando 5-0, pero Sullivan necesitó mucho menos para adueñarse del partido: los dos primeros goles llevaron su firma.

No apareció cuando la goleada ya estaba encaminada. Él empezó a construirla. Y lo hizo firmando, además, el primer doblete de su carrera profesional.

“Fue mi primer doblete, estuvo genial”, dijo Sullivan a Apple TV tras el partido. “Estoy muy contento de haber marcado esos goles, pero, como dije, lo más importante son los tres puntos”.

El segundo llegó con un taconazo espectacular. No fue simplemente un lujo técnico. Fue una declaración de confianza: el chico que hace apenas dos años intentaba demostrar que podía competir contra futbolistas adultos ahora se atreve a resolver así en el escenario estelar de la jornada.

Y todavía le quedaba algo más. Antes de abandonar el campo en el minuto 77, Sullivan asistió para completar una noche que ya le pertenecía.

Primero rompió el partido. Después, terminó de sentenciarlo.

Dos goles, una asistencia y una noche que confirmó que Sullivan ya no está esperando su momento. Está empezando a tomarlo.