Los Chargers de Los Ángeles parecen estar en apuros tras la derrota del domingo por 26-14 ante los Raiders de Las Vegas, resultado que dejó al equipo con un récord de 0-2 al inicio de la temporada. A pesar de este comienzo desalentador, Jim Harbaugh se mantuvo optimista.
“No me siento desanimado”, declaró Harbaugh, según ESPN. “Nadie en ese vestuario se siente desanimado”.
Se esperaba que los Chargers arrasaran con dos equipos en reconstrucción al comenzar la temporada. En cambio, iniciaron el año sufriendo dos derrotas consecutivas e inesperadas en casa.
La situación no solo fue mala; fue un desastre histórico para Los Ángeles. Según Opta Stats, los Chargers son el segundo equipo en la historia de la NFL que pierde partidos consecutivos por una diferencia de dos dígitos, ambos en casa y ante rivales que registraron un porcentaje de victorias inferior a .200 la temporada anterior. El único precedente fueron los Racine Tornadoes de 1926 (entre el 10 y el 17 de octubre), equipo que jugó un partido más antes de desaparecer.
Todo parece descoordinado en los Chargers. Justin Herbert no se muestra cómodo bajo la dirección del nuevo coordinador ofensivo, Mike McDaniel. La línea ofensiva, una vez más, sigue teniendo problemas. Las pérdidas de balón lastran a la unidad. La defensa ha sido superada físicamente —especialmente en la línea frontal—, no ha logrado incomodar al mariscal de campo rival y su secundaria ha sido desmantelada por los ataques contrarios.
“No tenemos tiempo para ser pacientes con nuestro nivel de juego actual”, afirmó Herbert. “No es suficiente; tenemos que mejorar”.
En su segunda derrota consecutiva por 26-14, Herbert tuvo dificultades para encontrar regularidad. El domingo, completó 15 de 27 pases para 192 yardas, con un touchdown y dos intercepciones. Un balón suelto de Omarion Hampton en el último cuarto sentenció la derrota del equipo. Para colmo de males, el tackle derecho Joe Alt —seleccionado para el Pro Bowl y quien sufrió problemas con las penalizaciones durante todo el partido— fue sancionado por sujetar a un rival (holding) dentro de la zona de anotación, lo que otorgó a los Raiders un safety y los dos puntos finales del encuentro.
“Analizaremos el video. Volveremos al trabajo. Es lo único que sé hacer”, declaró Harbaugh.
Para los Chargers, era importante empezar con buen pie los dos primeros partidos, ya que les espera un calendario sumamente complicado. A partir de la Semana 3 contra los Buffalo Bills, Los Ángeles se enfrentará a equipos con aspiraciones de playoffs en cinco de sus siguientes siete partidos; los otros dos rivales serán los Chiefs de Patrick Mahomes y los Ravens de Lamar Jackson.
O bien los Chargers se desmoronarán y quedarán fuera de combate antes del Día de Acción de Gracias, o bien superarán con fuerza este tramo difícil y demostrarán que Harbaugh tenía razón.
El defensa Derwin James adoptó una postura contundente tras la decepcionante derrota del domingo.
“Tenemos que mirarnos a los ojos, hombre, decirnos la verdad y mejorar”, dijo James. “Porque ahora mismo, esta m… se ve fatal. Estoy enfadado, pero enfadarse no arregla nada”.
Los Chargers tienen mucho que corregir, y deben hacerlo rápido.
Fuente: NFL.COM






