Inglaterra protagonizó una de las grandes exhibiciones del fin de semana al aplastar 7-0 a Croacia en la UEFA Nations League. El resultado fue especialmente impactante por el nivel del rival y dejó al combinado inglés como uno de los grandes protagonistas de la jornada internacional.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel mostró una mentalidad extremadamente agresiva durante todo el encuentro. Incluso con una ventaja amplia, Inglaterra siguió buscando la portería croata en lugar de bajar la intensidad, una actitud que posteriormente fue destacada tanto por el seleccionador como por sus principales jugadores.
Harry Kane volvió a estar en el centro de la atención. El capitán inglés continúa acercándose a registros históricos con su selección y su liderazgo ofensivo sigue siendo una de las principales armas de un equipo que intenta consolidar definitivamente el proyecto de Tuchel después del Mundial de 2026.
Otra de las historias positivas fue el debut de Alex Scott, quien recibió elogios después de su primera aparición internacional. La incorporación de nuevos talentos alrededor del núcleo veterano ofrece a Inglaterra alternativas importantes pensando en el nuevo ciclo competitivo.
En Croacia, la reacción fue completamente diferente. Luka Modrić reconoció sentirse “avergonzado” por el 7-0, una declaración que refleja perfectamente la dimensión de la derrota. Para una selección acostumbrada durante años a competir entre las mejores del mundo, recibir siete goles representa uno de los golpes deportivos más duros de su etapa reciente.





