Probablemente la mayor sorpresa de la última jornada fue la victoria de Kentucky 31-21 sobre Texas A&M, que llegaba al encuentro como número nueve del país.
El quarterback Kenny Minchey fue determinante para Kentucky. Completó 14 de 18 pases para 252 yardas y dos touchdowns. Incluso conectó sus primeros nueve pases de la segunda mitad, acumulando 142 yardas durante ese tramo.
CJ Baxter agregó dos touchdowns terrestres, mientras la defensa de Kentucky consiguió interceptar en dos ocasiones al quarterback de Texas A&M, Marcel Reed.
La victoria tiene además importancia histórica. Kentucky no derrotaba a Texas A&M desde el 4 de octubre de 1952, aunque los programas solamente se habían enfrentado cuatro veces. También terminó la racha de Texas A&M sin perder un partido de temporada regular como local desde noviembre de 2024.
El castigo en el ranking fue enorme. Texas A&M cayó del No. 9 al No. 23, el descenso más grande de esta edición del AP Top 25.






