La Federación Internacional del Automóvil completó una revisión técnica después del problema informático que afectó el procedimiento de salida del Gran Premio de Baréin, celebrado en Malasia.
El incidente ocurrió durante un intento de iniciar la carrera bajo condiciones de lluvia. Varios monoplazas experimentaron una reducción inesperada de potencia, situación que obligó a interrumpir el procedimiento.
La investigación determinó que el inconveniente estaba relacionado con una configuración de software que provocaba una reducción excesiva de potencia cuando los motores funcionaban a bajas revoluciones.
Los técnicos consiguieron implementar una solución de emergencia que permitió continuar con la competencia, finalmente conquistada por Max Verstappen.
Para el Gran Premio de Singapur, la FIA ha revisado las configuraciones correspondientes y prepara medidas destinadas a evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
El organismo también trabaja en una actualización específica para condiciones de lluvia, prevista para una próxima carrera del campeonato.
La situación refleja los desafíos técnicos que han acompañado a la nueva generación de unidades de potencia introducidas en la temporada 2026.





