Los Baltimore Ravens confirmaron este viernes que Lamar Jackson no estará disponible para el enfrentamiento del domingo frente a Cleveland Browns debido a una lesión en el tobillo. Será el segundo partido consecutivo que el dos veces Jugador Más Valioso de la NFL se pierde por este problema físico, una situación que obliga al equipo a continuar utilizando a Tyler Huntley como mariscal de campo titular. La noticia llega en un momento importante para Baltimore, que lidera la División Norte de la Conferencia Americana con cuatro victorias y una derrota.
Jackson sufrió la lesión durante la primera mitad del encuentro de la cuarta semana frente a Tennessee Titans. Desde entonces no ha conseguido regresar a los entrenamientos, aunque el entrenador Jesse Minter había señalado durante la semana que su evolución continuaba siendo evaluada diariamente. La organización ha preferido mantener una postura prudente y evitar que el quarterback regrese antes de encontrarse en condiciones adecuadas. Su ausencia representa una pérdida considerable para una ofensiva que depende de su capacidad para producir tanto mediante pases como con carreras.
Antes de lesionarse, Jackson había completado el 70.8 % de sus envíos para 967 yardas, seis touchdowns y solamente una intercepción durante cuatro encuentros. También acumulaba 144 yardas terrestres y una anotación por esa vía. Las estadísticas reflejan su importancia dentro del sistema ofensivo de Baltimore, especialmente por la presión que ejerce sobre las defensas rivales. Su movilidad obliga a los adversarios a preparar esquemas especiales y abre oportunidades para los corredores y receptores del equipo.
Sin embargo, Huntley demostró durante el encuentro anterior que puede responder cuando recibe la responsabilidad de dirigir la ofensiva. El quarterback de 28 años completó 24 de 32 pases para 201 yardas y dos touchdowns durante la victoria 30-23 sobre Atlanta Falcons en tiempo extra. Además, consiguió la anotación decisiva mediante una carrera de una yarda durante el período adicional. Su actuación permitió que Baltimore extendiera su racha a tres victorias consecutivas y mantuviera el liderato divisional a pesar de la ausencia de Jackson.
El compromiso frente a Cleveland tendrá una importancia especial porque ambos equipos compiten dentro de la misma división. Los Browns llegan con récord de 3-2 y tienen la oportunidad de acercarse al primer lugar mediante una victoria en casa. Baltimore, por su parte, buscará ampliar su ventaja y demostrar que dispone de suficiente profundidad para superar la ausencia temporal de su principal jugador. Huntley tendrá nuevamente la responsabilidad de administrar el ataque y evitar errores frente a una defensa que conoce bien el estilo ofensivo de los Ravens.





