El Manchester United reaccionó después de su complicado comienzo de temporada y derrotó 5-2 al Ipswich Town en Old Trafford. El conjunto dirigido por Michael Carrick consiguió así su primera victoria de la campaña y ofreció una respuesta contundente ante su afición.
Bruno Fernandes fue la gran figura del encuentro al marcar un triplete y liderar la remontada del conjunto local. El portugués asumió nuevamente el protagonismo ofensivo y fue determinante para que el United pudiera darle la vuelta al marcador y terminar imponiéndose con autoridad.
El resultado representa un importante alivio para el Manchester United, que había comenzado la temporada con dudas después de la derrota ante el Hull City. La actuación ofensiva ante Ipswich puede servir como punto de partida para que el equipo gane confianza y comience a escalar posiciones en la Premier League.


