La situación es bastante diferente para el Manchester United. El equipo estuvo muy cerca de sufrir su tercera derrota consecutiva, pero consiguió rescatar un empate 1-1 contra Fulham gracias a un gol tardío de Matheus Cunha.
Fulham había tomado ventaja gracias a un autogol de Lisandro Martínez, aumentando la presión sobre un Manchester United que nuevamente tuvo problemas para transformar su posesión y oportunidades en goles.
Cuando parecía que United terminaría otra jornada sin puntos, apareció Matheus Cunha. Su disparo sufrió un desvío y terminó entrando para establecer el 1-1 definitivo.
Aunque evitó la derrota, el empate no elimina las dudas. Manchester United venía de perder sus dos compromisos anteriores y necesitaba una victoria para recuperar terreno antes del parón internacional.
Ahora tendrá varias semanas antes de volver a competir en Premier League. Ese período será especialmente importante para trabajar sobre los problemas mostrados durante este comienzo de temporada y recuperar jugadores antes de regresar a la competición doméstica.






