PHILLIP ISLAND, AUSTRALIA. El Campeonato Mundial de MotoGP vivió una jornada inesperada el domingo 25 de octubre, cuando los organizadores anunciaron la cancelación del Gran Premio de Australia debido a las fuertes lluvias y la escasa visibilidad que afectaron al circuito de Phillip Island. La decisión se tomó después de evaluar las condiciones de seguridad y determinar que no existían garantías suficientes para celebrar la competencia.
La jornada comenzó con importantes dificultades meteorológicas que afectaron el desarrollo de las actividades programadas. Las carreras correspondientes a Moto2 y Moto3 fueron canceladas inicialmente, mientras los responsables de MotoGP intentaban encontrar una oportunidad para disputar la prueba principal.
Los organizadores decidieron retrasar la carrera de MotoGP aproximadamente dos horas, con la esperanza de que las condiciones mejoraran. Sin embargo, las precipitaciones continuaron y la visibilidad permaneció reducida, impidiendo que el evento pudiera celebrarse de manera segura.
Uno de los factores determinantes fue la imposibilidad de garantizar el funcionamiento seguro del helicóptero médico. Este recurso resulta fundamental para atender posibles emergencias durante las competencias, por lo que su disponibilidad constituye una condición indispensable para autorizar la salida de los pilotos.
Finalmente, alrededor de las 3:40 de la tarde, hora local de Australia, se confirmó la cancelación definitiva. La decisión dejó a los aficionados sin la carrera principal del fin de semana y convirtió la victoria de Marc Márquez en la Sprint del sábado en el resultado competitivo más importante de MotoGP durante la visita a Phillip Island.





