Nick Bosa recibió luz verde para disputar el primer partido de la temporada 2026 con los San Francisco 49ers, una noticia que cambia por completo el panorama defensivo del equipo antes de su esperado enfrentamiento contra Los Angeles Rams en Melbourne. El coordinador defensivo Raheem Morris confirmó que Bosa “va a jugar”.
Bosa regresa después de perderse gran parte de la preparación debido a problemas derivados de la lesión de ligamento cruzado anterior que sufrió la temporada pasada. El ala defensiva tuvo su tercera cirugía de ACL y la segunda en la rodilla derecha, por lo que su recuperación ha sido seguida muy de cerca por el equipo.
Su presencia representa un enorme refuerzo para una defensa que necesita comenzar la campaña a máximo nivel. Bosa acumula 64.5 capturas, 168 golpes al quarterback y 278 tacleadas en 85 partidos desde que llegó a la NFL como la segunda selección global del Draft de 2019.
Además de Bosa, San Francisco recibió buenas noticias con George Kittle, quien también apunta a regresar después de recuperarse de una rotura del tendón de Aquiles sufrida en enero. El ala cerrada ya fue activado de la lista de jugadores físicamente incapaces de participar, aunque su disponibilidad definitiva dependerá de cómo responda durante las últimas prácticas.
El regreso de estas dos figuras aumenta las expectativas alrededor de los 49ers, que comenzarán la temporada enfrentando a unos Rams que también llegan con grandes aspiraciones. El partido será uno de los grandes focos de atención de la primera semana de la NFL.






