SANTO DOMINGO. La República Dominicana continúa viviendo un momento extraordinario en el escenario internacional, con una seguidilla de triunfos que ha llevado la bandera nacional a lo más alto en diferentes competencias, apenas semanas después de la histórica celebración de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
La racha de éxitos ha trascendido distintas disciplinas y escenarios. En los últimos días, la campeona olímpica Marileidy Paulino volvió a conquistar los 400 metros de la Liga Diamante en Bruselas, mientras Joherry Mola se convirtió en la segunda dominicana de la historia en ganar la corona de Miss Mundo.
Paulino se impuso con tiempo de 48.64 segundos, estableciendo además un nuevo récord para la reunión de Bruselas y conquistando su cuarto título de la Liga Diamante, después de sus triunfos en 2022, 2023 y 2024.
En el baloncesto, la selección nacional también aportó a esta cadena de resultados positivos al derrotar 94-90 a Brasil como visitante, el pasado 27 de agosto, poniendo fin al invicto brasileño en las eliminatorias hacia la Copa Mundial FIBA Catar 2027. Posteriormente, el conjunto dominicano aplastó 101-66 a Chile en Santo Domingo para colocar su récord en 6-2.
El buen momento también alcanzó escenarios fuera del deporte convencional. Un equipo de fuerzas especiales de República Dominicana conquistó por primera vez la competencia Fuerza Comando 2026, celebrada en Paraguay, superando a unidades de élite de otros 16 países.
Todos estos resultados tienen como antecedente inmediato los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde República Dominicana consiguió la mayor cosecha de medallas de su historia en esta justa regional. La actuación de atletas como Marileidy Paulino y Liranyi Alonso, además del dominio de las Reinas del Caribe y los aportes de otras disciplinas, marcó uno de los períodos deportivos más destacados para el país.
Lo que parecía el punto culminante de un verano deportivo excepcional se ha convertido, sin embargo, en el comienzo de una racha que todavía continúa.
Con campeonatos internacionales, victorias históricas y actuaciones sobresalientes en diferentes escenarios, República Dominicana atraviesa uno de esos períodos en los que las buenas noticias llegan una detrás de otra.
Santo Domingo 2026 encendió la chispa. Desde entonces, la bandera tricolor no ha dejado de aparecer entre las protagonistas.


