SEATTLE, WASHINGTON. Los Seattle Seahawks protagonizaron una de las mayores sorpresas de la Semana 7 de la NFL al derrotar contundentemente 20-3 a los Kansas City Chiefs, durante el encuentro celebrado el domingo 25 de octubre en el Lumen Field. El conjunto de Seattle consiguió neutralizar completamente la ofensiva dirigida por Patrick Mahomes y terminó con el invicto de Kansas City, que había comenzado la temporada con cinco victorias consecutivas.
La gran figura ofensiva de los Seahawks fue el receptor Jaxon Smith-Njigba, quien terminó con nueve recepciones para 150 yardas y un touchdown. Su capacidad para generar separación frente a los defensores rivales permitió que Seattle consiguiera avances importantes durante el encuentro. El mariscal de campo Sam Darnold completó 20 de sus 28 intentos de pase para 257 yardas, un touchdown y una intercepción.
El ataque terrestre también desempeñó un papel fundamental en la victoria. Emanuel Wilson acumuló 100 yardas en 24 acarreos y consiguió una anotación mediante una carrera de 21 yardas durante el último cuarto. La combinación de un ataque equilibrado y una defensa dominante permitió que Seattle controlara el ritmo del compromiso.
Por Kansas City, Patrick Mahomes tuvo una de sus actuaciones más complicadas de la temporada. El mariscal completó 19 de 33 pases para solamente 165 yardas, sin touchdowns y con una intercepción. La defensa de Seattle también consiguió limitar a Kenneth Walker III a 36 yardas terrestres en 14 acarreos, reduciendo considerablemente las opciones ofensivas de los Chiefs.
Con la victoria, Seattle mejoró su récord a 4-3 y puso fin a una racha de dos derrotas consecutivas. Kansas City, por su parte, sufrió su primer revés y quedó con marca de 5-1. El resultado representa una advertencia para los principales candidatos al campeonato, especialmente por la capacidad defensiva que demostraron los Seahawks frente a una de las ofensivas más respetadas de la liga.





