ESTADOS UNIDOS. — El campeón invicto Shakur Stevenson continúa siendo protagonista de una de las controversias más importantes del boxeo internacional después de confirmarse su separación de Zuffa Boxing. La decisión, anunciada inicialmente el lunes, provocó nuevas reacciones este jueves 22 de octubre y abrió interrogantes sobre el futuro profesional del estadounidense.
La ruptura resulta especialmente llamativa porque Stevenson había firmado con la promotora pocos meses antes. Su incorporación había despertado expectativas debido a la participación de Dana White en el proyecto y a la posibilidad de organizar combates de alto perfil dentro de una estructura promocional diferente a las tradicionales.
Durante las últimas horas, el promotor Eddie Hearn reaccionó públicamente a la situación y cuestionó la gestión de Zuffa Boxing. Sus declaraciones reflejan la creciente competencia entre las principales empresas promotoras por controlar los contratos y las oportunidades de los boxeadores más importantes del momento.
Stevenson, actual campeón de la Organización Mundial de Boxeo en las 140 libras, mantiene una posición privilegiada dentro del panorama internacional. Su condición de invicto y su reconocimiento como uno de los peleadores técnicamente más destacados de su generación lo convierten en una figura atractiva para cualquier promotora.
La atención se concentra ahora en determinar cuál será su próximo acuerdo y qué enfrentamientos podrían concretarse. Aunque todavía no existe una nueva alianza confirmada en la información consultada, la separación podría modificar las negociaciones de importantes combates dentro de las divisiones cercanas al peso superligero.





