Los Tampa Bay Rays protagonizaron una de las grandes historias de la jornada al asegurar el título de la División Este de la Liga Americana, superando a unos Yankees que durante buena parte del año estuvieron involucrados directamente en esa pelea.
Tampa Bay derrotó a New York 6-1, con una extraordinaria actuación de Drew Rasmussen, quien trabajó 6⅔ entradas permitiendo solamente un hit. La victoria elevó a los Rays a 96 triunfos y les permitió cerrar definitivamente la batalla divisional.
El resultado tiene una consecuencia todavía mayor: Tampa Bay aseguró también el mejor récord de la Liga Americana, lo que significa ventaja de local durante las primeras etapas de los playoffs de la Americana.
Para los Yankees la derrota elimina la posibilidad de ganar la división. New York aparece ahora con marca de 90-67, seis juegos detrás de Tampa Bay, cuando solamente quedan cinco partidos de temporada regular.
Esto cambia inmediatamente la planificación de ambos. Tampa puede comenzar a organizar su rotación pensando directamente en octubre, mientras New York tendrá que prepararse para jugar la Serie de Wild Card.






