La polémica del último derbi de Manchester tomó un nuevo giro este martes después de que Howard Webb, jefe de arbitraje de ProRef, reconociera que el equipo del VAR cometió un error al validar el gol de Erling Haaland que terminó dando la victoria al Manchester City sobre el Manchester United por 1-0.
La jugada había sido inicialmente señalada como fuera de juego, pero después de la revisión el VAR determinó que Haaland estaba habilitado y recomendó que el árbitro permitiera el tanto. Sin embargo, el análisis posterior concluyó que los oficiales de video se concentraron únicamente en la posición del delantero del City y no evaluaron correctamente la participación de Enzo Fernández, quien se encontraba en posición adelantada y podía haber interferido en la acción. Webb describió el problema como un caso de “visión de túnel” por parte del equipo arbitral.
La decisión tuvo un peso considerable porque el encuentro terminó 1-0 y significó una nueva derrota para el Manchester United, que atraviesa un comienzo complicado en la Premier League. El equipo dirigido por Michael Carrick suma solamente cuatro puntos después de cuatro jornadas y ocupa actualmente la decimotercera posición de la clasificación.
Como consecuencia del error, el árbitro de VAR Matt Donohue y su asistente Blake Antrobus quedaron apartados de sus funciones hasta después del próximo parón internacional. ProRef también se comunicó con el Manchester United para reconocer oficialmente la equivocación. La situación vuelve a colocar al sistema VAR en el centro del debate sobre la consistencia de las decisiones arbitrales en la Premier League.






