SAO PAULO (AP) — Oscar Schmidt, miembro del Salón de la Fama del Baloncesto y a quien sus compatriotas brasileños conocían como “Mano Santa”, falleció el viernes. Tenía 68 años.
La familia de Schmidt señaló en un comunicado que el exbasquetbolista luchó contra un tumor cerebral durante 15 años “con valentía, dignidad y resiliencia… mientras seguía siendo un modelo de determinación, generosidad y amor por la vida”.
“Oscar deja un legado que trasciende el deporte e inspira a generaciones de atletas y admiradores en Brasil y en todo el mundo”, afirmó la familia.
Anteriormente, el Hospital e Maternidade Municipal Santa Ana en la ciudad de Santana de Parnaiba, a las afueras de la metrópolis de Sao Paulo, dijo que la familia de Schmidt solicitó privacidad sin dar más detalles.
Schmidt nunca jugó en la NBA, pero fue muy querido en Brasil por comprometerse con la selección nacional durante 19 años y convertirse en uno de los anotadores más prolíficos en la historia del baloncesto. También fue figura en una victoria histórica contra Estados Unidos en la final de los Juegos Panamericanos de 1987.
“El mayor jugador de la historia del baloncesto brasileño se despide como un símbolo absoluto del deporte, el poseedor de una trayectoria que redefinió los límites de lo que era posible en una cancha”, dijo la Confederación Brasileña de Basquetbol en un comunicado. “Su muerte cierra una era. Pero su grandeza permanece”.
Schmidt comenzó su carrera profesional en 1974 y la mayor parte transcurrió en su país y en Italia, donde se convirtió en un ídolo de la infancia del futuro astro Kobe Bryant.
En 1984, los Nets de Nueva Jersey de la NBA lo seleccionaron en la sexta ronda y él entrenó con ellos, pero rechazó un contrato. En ese momento, a los jugadores de la NBA no se les permitía jugar para selecciones nacionales.
Schmidt dijo que no se arrepentía de su decisión, durante una ceremonia de inducción al Salón de la Fama.
“Fui la elección (número) 144”, dijo.
Su ídolo Larry Bird se rió a su lado.
“Vinieron a ofrecerme un contrato garantizado para jugar con los Nets de Nueva Jersey. Les dije: ‘muchas gracias, pero si juego un partido aquí nunca más volveré a jugar para mi selección nacional’”, recordó.
“Tres años después les ganamos a los estadounidenses aquí en Estados Unidos. Lo siento, esa fue la mejor cosa que hice en el baloncesto”.
Bird publicó el viernes un comunicado en el que expresó: “Siempre he admirado a Oscar y lo consideré un amigo. Fue, sin duda, uno de los mejores en jugar este deporte. Fue uno de los grandes honores de mi vida el que Oscar me pidiera presentarlo durante su merecida exaltación al Salón de la Fama Naismith del Basquetbol. Mis sinceras condolencias a la familia de Oscar”.
El entrenador de los Trail Blazers de Portland Tiago Splitter y el campeón de la NBA Anderson Varejao, dos brasileños en la liga, lamentaron la muerte de Schmidt en sus redes sociales.
Fuente: AP