La infraestructura deportiva en República Dominicana sigue creciendo, y esta vez le tocó el turno al patinaje. La Alcaldía del Distrito Nacional avanza en la construcción de un moderno patinódromo en el sector Miramar, una obra clave de cara a los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El nuevo escenario, ubicado en un tramo de la autopista 30 de Mayo, ha sido diseñado no solo para competencias oficiales, sino también para actividades deportivas y recreativas a largo plazo, consolidando un espacio funcional y de alto nivel para esta disciplina.
Una instalación con estándares internacionales
La pista principal tendrá una longitud de 240 metros y un ancho de seis metros, acompañada de una zona de seguridad adicional para garantizar condiciones óptimas durante las competencias.
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es que la superficie será recubierta con un material especializado homologado por la federación internacional World Skate, lo que asegura estándares de calidad, rendimiento y seguridad propios de eventos internacionales.
Además, la instalación contará con una barrera de protección en todo su perímetro, construida con acero galvanizado, reforzando la seguridad tanto de atletas como de espectadores.
Capacidad, servicios y modernidad
El complejo incluirá graderías con capacidad para aproximadamente 460 personas sentadas, integrando espacios accesibles para personas con movilidad reducida. También dispondrá de áreas de servicio como vestidores, baños, tienda, almacén y oficinas administrativas.
En términos de infraestructura complementaria, el proyecto contempla aceras para facilitar la circulación, así como un sistema de iluminación compuesto por postes de gran altura con luminarias de alta potencia, lo que permitirá la realización de eventos en horario nocturno.
Un paso firme hacia 2026
La construcción de este patinódromo forma parte de un plan más amplio para fortalecer la infraestructura deportiva del país con miras a los Juegos Centroamericanos y del Caribe. La obra no solo responde a una necesidad competitiva inmediata, sino que también deja un legado para el desarrollo del deporte en la capital.
Porque sí, mientras algunos países siguen discutiendo presupuestos eternamente, aquí se están tirando cemento y levantando instalaciones reales. Y eso, por una vez, es exactamente lo que debería pasar.