La ofensiva dominicana volvió a adueñarse de los reflectores en las Grandes Ligas, encabezada por un encendido Juan Soto, quien confirmó que atraviesa su mejor momento de la temporada mientras Willy Adames y Rafael Devers también protagonizaron una jornada explosiva con el madero.
Soto continuó su ascenso ofensivo al conectar un monumental jonrón con las bases llenas, el tercero de su carrera, para comandar la victoria de los Mets de Nueva York 10-1 sobre los Marlins de Miami. El estelar jardinero agregó un sencillo y remolcó cuatro carreras, reafirmando el extraordinario nivel que ha mostrado durante las últimas semanas.
El batazo de Soto representó su cuadrangular número 13 de la campaña y el noveno en sus últimos 15 encuentros, cifras que reflejan el explosivo despertar ofensivo del dominicano tras un inicio de temporada por debajo de las expectativas. Su repunte ha convertido mayo en un mes de reivindicación y en una prometedora antesala de junio para los Mets, que buscan mantenerse en la pelea dentro de la Liga Nacional.
Mientras Soto encendía Nueva York, en la costa oeste los Gigantes de San Francisco vivían otra fiesta dominicana.
El campocorto Willy Adames disparó un espectacular grand slam, su octavo cuadrangular del año, además de sumar dos imparables más y cuatro carreras impulsadas en la aplastante victoria 19-6 sobre los Rockies de Colorado. El batazo formó parte de una ofensiva demoledora que castigó sin misericordia al pitcheo rival.
A la celebración se unió Rafael Devers, quien firmó una de sus actuaciones más completas de la temporada al conectar tres dobles y un sencillo, anotar cuatro veces y producir una carrera, consolidando su importancia dentro del ataque de San Francisco.
La jornada dejó en evidencia el enorme protagonismo del talento dominicano en las Grandes Ligas y, especialmente, el momento que vive Juan Soto. Después de semanas de cuestionamientos y presión mediática, el jardinero de los Mets parece haber encontrado definitivamente su ritmo ofensivo justo cuando el calendario entra en un tramo decisivo.
Con Soto recuperando su versión más temible y figuras como Adames y Devers aportando poder y producción de manera constante, el béisbol dominicano continúa dejando huella y elevando su presencia entre las principales historias de la temporada 2026.