El pasado Gran Premio de Miami ha sido todo un bálsamo revitalizante para Honda, socio tecnológico y proveedor de unidades de potencia del equipo Aston Martin en esta temporada 2026 de Fórmula 1.
Ni tan siquiera los japoneses creían que una vez solventaran el problema de vibraciones con el que nació la unidad de potencia, se iban a encontrar tan motivados, señal inequívoca de que por momentos pensaron que el problema de diseño era mucho peor de lo imaginable y que la solución iba a llevar mucho más tiempo del que finalmente ha llevado, siendo indudable también que la cancelación de dos Grandes Premios ha ayudado a que la herida no aumente de tamaño.
Gran motivación desde Honda F1
Ahora el problema del Aston Martin Honda de Fernando Alonso no es de fiabilidad, como sí lo fue en los primeros Grandes Premios, sino de rendimiento. El equipo de asturiano lleva meses de retraso respecto a los rivales en lo que puesta a punto y software se refiere. Y eso que los problemas de despliegue energético que se ve en cada carrera revela que no haya ningún equipo que aún tenga toda esta gestión energética por la mano.
El hecho de partir desde tan abajo, pues ahora mismo Aston Martin solo está a la par de Cadillac, un equipo recién nacido, les sitúa en una posición de gran potencial de mejora. En competición la máxima siempre ha sido una gran facilidad para sacar los primeros segundos, y tener que rozar la perfección para las últimas milésimas.
En la fábrica de Sakura no han reducido el ritmo de trabajo de emergencia que instauraron una vez descubrieron el problema de vibraciones -y los miedos a no llegar a la primera carrera- solo que ahora se han centrado más en la parte de despliegue energético y sacar rendimiento de la unidad de potencia, donde todo está por hacer.
De hecho, la carrera tanto de Fernando Alonso como de Lance Stroll fue un auténtico test en tiempo real, olvidando por completo la posición y centrándose en hacer tantos cambios como fuese posible con el único fin de recabar tantos datos como fuera posible, pues Aston Martin adolece de una preocupante falta de kilómetros con los que llegar a conclusiones a las que la competencia sí ha llegado.
Potencial de mejora mayor que el del resto
Este trabajo va a dar sus primeros frutos ya en Canadá, donde Honda llegará con un software mucho más atinado, complementado por una serie de simulaciones que ahora sí han tenido una correlación posible con la pista, algo que hasta la fecha no se podía hacer. Y solamente con este avance, el equipo de Lawrence Stroll espera tener un notable salto de rendimiento.
¿Cuánto es notable? Nadie se aventura a acotarlo, aunque en los mejores deseos de los integrantes del equipo está el poder abandonar ese fondo de la parrilla y poder competir con la nutrida zona media, lo que a su vez sería tremendamente útil para la recopilación de datos y también para los pilotos, que han tenido menos luchas que el resto y aún parten en desventaja, pues con esta normativa, ya se ha comprobado cómo el hecho de cambiar una trazada puede descolocar a la centralita y que te deje completamente vendido energéticamente en esa vuelta.
Fuente: Car and Driver