El sueño de ver a Juan Soto con los Tigres del Licey estuvo más cerca de lo que muchos creen… pero como suele pasar en el béisbol moderno, la burocracia y el timing hicieron de las suyas.
El estelar jardinero dominicano reveló que estuvo preparado para uniformarse con el conjunto azul durante la pasada temporada invernal, pero un permiso que llegó demasiado tarde y la eliminación del equipo impidieron su debut en la LIDOM.
“Estaba preparado, solo esperando a que me dieran la oportunidad… no se pudo este año, pero espero hacerlo la próxima temporada”, expresó Soto, dejando claro que la intención siempre estuvo ahí.
Lejos de ser un simple comentario para quedar bien con la fanaticada, el mensaje suena serio. Soto mantiene el deseo de jugar en la liga dominicana, algo que no todos los jugadores de su nivel siquiera consideran cuando están en la cima de las Grandes Ligas.
Y no estamos hablando de cualquier pelotero. Soto llega a 2026 como una de las principales figuras del béisbol mundial, respaldado por números sólidos y un contrato histórico que lo coloca bajo presión constante. Aun así, su enfoque sigue siendo colectivo, destacando el ambiente competitivo y las mejoras en su equipo de MLB, el cual considera “bien balanceado” y con reales aspiraciones.
Además, su rendimiento reciente respalda el hype. En el Clásico Mundial de Béisbol, el dominicano mostró su impacto ofensivo con poder y disciplina en el plato, confirmando que sigue siendo uno de los bateadores más peligrosos del planeta.
Mientras tanto, en la LIDOM, la posibilidad de verlo con el Licey sigue generando expectativa. No es solo por el talento, es por lo que representa: una superestrella en pleno apogeo decidiendo jugar en casa, algo que se ha vuelto casi un lujo en estos tiempos.
En resumen, Soto no se quitó… simplemente no lo dejaron llegar a tiempo. Pero si todo se alinea, la próxima temporada podría finalmente traer ese debut que la fanaticada azul lleva años esperando.
Y siendo honestos, si eso pasa, el estadio no se llena… se desborda.