miércoles, 16 de septiembre de 2026
Santo Domingo29° AST
MLB

Elly de la Cruz encontró la respuesta que le faltaba contra los zurdos

El salto de Elly de la Cruz en 2026 no se explica únicamente por una racha de jonrones. La comparación entre sus primeras tres temporadas y su producción actual revela que corrigió el emparejamiento que más limitaba su bateo ambidextro, aunque todavía no hay datos suficientes para identificar con certeza si el origen fue mecánico, táctico o una mejor selección de pitcheos.

EllyDeLaCruz230726-e1784723021499.jpg

¿Qué cambió realmente en Elly de la Cruz? La respuesta no está solo en que ahora conecte la pelota con más autoridad, sino en que dejó de ser el bateador vulnerable que aparecía cuando se paraba a la derecha contra lanzadores zurdos. Esa grieta, visible durante sus primeras tres temporadas, se convirtió en una de las mayores señales de su evolución en 2026.

La comparación que explica el salto

Entre 2023 y 2025, De la Cruz acumuló 505 turnos en ese emparejamiento y produjo una línea de .214/.271/.319, con apenas .590 de OPS, 111 imparables y 16 jonrones. El contraste con su desempeño como bateador zurdo frente a derechos ya era significativo: en ese escenario registraba un OPS de.841.

La temporada actual invirtió el diagnóstico. En 152 turnos contra zurdos desde el lado derecho, el torpedero suma 52 hits, 10 cuadrangulares y una línea de .342/.407/.638, equivalente a un OPS de 1.045. No es una mejora marginal: es un cambio de perfil completo, porque subieron simultáneamente su promedio, su capacidad de embasarse y su daño extrabase.

El poder también cuenta una historia concreta. Antes conectaba un jonrón cada 31.6 turnos en ese duelo; en 2026 lo hace cada 13.8.

El cuadrangular número 27 de la campaña ofrece una imagen especialmente contundente: ante una recta de 98.2 millas por hora de Evan Phillips, De la Cruz castigó el pitcheo en la última entrada del encuentro contra los Dodgers. Además, frente a un zurdo logró el segundo jonrón más largo de su carrera, según los datos disponibles.

No es solo una racha de fuerza

La tesis más sólida no es que De la Cruz se haya convertido de pronto en un bateador de poder, sino que ahora está convirtiendo un enfrentamiento desfavorable en una fuente de producción. La muestra de 2026 es menor que la acumulada entre 2023 y 2025, pero la diferencia en resultados es demasiado amplia para describirla únicamente como una variación superficial del promedio.

Ese avance ayuda a explicar su impacto global. A menos de dos semanas del cierre de la campaña, aparece como el tercer mejor jugador de posición de las Grandes Ligas por WAR, con 5.8, y lidera esa categoría entre los dominicanos. El dato no demuestra por sí solo que el ajuste contra zurdos sea la única causa de su temporada, pero sí muestra por qué resolver esa debilidad puede tener un efecto desproporcionado en el valor total de un jugador que también aporta con su defensa y su velocidad.

Lo que todavía no se puede afirmar

La evidencia disponible confirma el resultado, no el mecanismo exacto. No hay cifras suficientes aquí para determinar si el cambio nació de una mejor selección de lanzamientos, de una transformación en la velocidad de salida, del ángulo de lanzamiento, de la distribución de pitcheos o de un ajuste técnico en su swing. Tampoco permite separar con precisión cuánto de la mejora procede de cada tipo y ubicación de lanzamiento.

Lo comprobable es más importante que una explicación apresurada: De la Cruz pasó de ser un bateador claramente limitado por los zurdos a producir contra ellos como una amenaza central. Si mantiene esa respuesta cuando aumente la muestra, la pregunta dejará de ser si puede batear desde ambos lados y pasará a ser cuánto puede condicionar los planes de los rivales. Ahí está la verdadera dimensión de su salto en 2026.