Aston Martin afrontará el Gran Premio de Azerbaiyán con una importante desventaja en la parrilla después de que Fernando Alonso y Lance Stroll recibieran penalizaciones por utilizar nuevos componentes de sus unidades de potencia que exceden los límites establecidos para la temporada.
Alonso incorporó un nuevo motor de combustión interna, además de su quinto turbo y otros componentes de la unidad de potencia que superan las asignaciones permitidas. Como consecuencia, la FIA determinó una penalización acumulada de 25 posiciones para el piloto español.
Stroll también superó varios de los límites establecidos. Su Aston Martin utilizará su sexto turbo, séptimo sistema de almacenamiento de energía, sexto componente electrónico de control y octavo componente auxiliar de la unidad de potencia, lo que se tradujo en una penalización acumulada de 20 posiciones.
Debido a que ambas sanciones superan las 15 posiciones, Alonso y Stroll deberán salir desde la última fila independientemente de la posición que consigan en la clasificación. Esto complica considerablemente las posibilidades de Aston Martin de conseguir puntos en una carrera donde adelantar puede ser posible, pero también exige gestionar correctamente las características del circuito urbano de Bakú.






