SANTO DOMINGO.– Jefferson Pozo– Cuando se habla de José Lima en la pelota dominicana, muchos recuerdan su personalidad, su energía sobre el montículo y aquella manera particular de convertir cada salida en un espectáculo. Pero detrás del carisma de “El Mambo de Lima” también existe una actuación estadística extraordinaria que merece ser recordada: lo que hizo durante el Round Robin de la temporada 1997-98 de LIDOM.
Hay una corrección importante respecto al arte que preparamos: en ese Round Robin Lima lanzó con los Leones del Escogido, no con las Águilas Cibaeñas. Los registros de la temporada lo identifican como líder del Escogido en esa fase.
Un Round Robin dominado desde el montículo
Lo impresionante de aquella actuación no fue únicamente que José Lima lanzara bien. El derecho dominicano terminó como líder del Round Robin en cuatro de los principales departamentos para lanzadores.
Lima consiguió 3 victorias, registró una extraordinaria efectividad de 0.72, encabezó la etapa con 24 ponches y también fue el pitcher que más trabajó, con 25.0 entradas lanzadas. Los registros históricos de la temporada confirman que ocupó el primer lugar en las cuatro categorías.
Eso significa que durante esas 25 entradas permitió apenas dos carreras limpias, aproximadamente, para producir aquella efectividad de 0.72. No se trató simplemente de una buena racha: Lima combinó volumen de trabajo, victorias, dominio de los bateadores y prevención de carreras durante una de las etapas de mayor presión del campeonato dominicano.
1997-98 | Round Robin
José Lima — Leones del Escogido
3 victorias | 0.72 ERA | 24 ponches | 25.0 entradas
La guía histórica de los Tigres del Licey también registra oficialmente a José Lima como el líder de efectividad del Round Robin de 1997-98 con 0.72, reforzando el carácter excepcional de aquella actuación.
Pero la historia de Lima en enero fue mucho más grande
Aquella temporada es todavía más interesante cuando se observa dentro de toda su carrera en postemporada dominicana.
José Lima participó en Round Robins desde 1992-93 hasta 2008-09 y acumuló récord de 16 victorias y apenas 4 derrotas, con 35 partidos disputados y 29 como abridor. Además, trabajó 183.2 entradas y consiguió 123 ponches.
El dato de 16-4 resulta particularmente impresionante: representa un porcentaje de victorias de .800 en decisiones de Round Robin.
Durante años, esas 16 victorias fueron la referencia histórica de LIDOM en el Todos Contra Todos. La propia liga documentó a Lima como líder de todos los tiempos en triunfos de Round Robin. Posteriormente, Raúl Valdés alcanzó las 16 victorias e igualó esa cifra.
Es una dimensión de la carrera de Lima que puede quedar eclipsada por sus años en Grandes Ligas y por la enorme personalidad que proyectaba dentro y fuera del terreno.
Mucho más que espectáculo
José Lima era uno de esos jugadores imposibles de ignorar. Celebraba, hablaba, gesticulaba y vivía cada lanzamiento con una intensidad que terminó formando parte de su identidad deportiva.
Pero los números demuestran que detrás del personaje había un competidor especialmente efectivo en la pelota invernal.
Sus 123 ponches de por vida en Round Robin permanecieron durante años entre las cifras más altas de esa fase. Incluso en enero de 2025, César Valdez todavía perseguía esa marca y finalmente superó a Lima al alcanzar 129 ponches.
Eso ayuda a dimensionar la longevidad de lo conseguido por el dominicano: décadas después de aquellas actuaciones, su nombre continuaba apareciendo entre las referencias estadísticas de la postemporada de LIDOM.
Una temporada que merece ser recordada
El Round Robin de 1997-98 resume perfectamente lo que José Lima podía representar sobre un montículo.
Ganó más que cualquier otro lanzador. Ponchó más que cualquier otro. Lanzó más entradas que cualquier otro. Y entre quienes calificaron para el liderato, terminó con la mejor efectividad.
3 victorias. 0.72 de efectividad. 24 ponches. 25 entradas.
Cuatro lideratos en una misma etapa.
Curiosamente, el Escogido no consiguió avanzar a la Serie Final pese al dominio individual de Lima. Los Leones terminaron aquel Round Robin con marca de 5-13, mientras Tigres del Licey y Águilas Cibaeñas avanzaron a la final, que finalmente conquistaron las Águilas.
Ese contexto hace que la actuación individual resulte aún más llamativa.
José Lima no necesitó únicamente de su personalidad para dejar huellas en la pelota dominicana. Los números también hablan.
Y aquel invierno de 1997-98 fue, literalmente, “El Mambo de Lima”.






