Tolerancia cero con los apostadores violentos. Las cinco grandes ligas profesionales de Estados Unidos —NFL, NBA, MLB, NHL y MLS— han unido fuerzas con los sindicatos de sus jugadores para lanzar un mensaje rotundo: amenazar o acosar a un deportista por perder una apuesta puede acabar con una expulsión de por vida de las casas de apuestas legales. La propuesta, dirigida a los reguladores de 35 estados y del Distrito de Columbia, pretende poner freno a una escalada de violencia que ya ha traspasado todas las líneas rojas.
El problema ha dejado de ser virtual. Jugadores, entrenadores, árbitros, empleados de los equipos y hasta sus familiares reciben amenazas de apostadores frustrados, tanto en redes sociales como en persona. “Con demasiada frecuencia, quienes pierden apuestas deportivas envían mensajes amenazantes y de acoso a jugadores, entrenadores y sus familias a través de las redes sociales y en persona”, denuncian las ligas. Y lanzan una advertencia inequívoca: “Amenazar la seguridad de un atleta o de sus familiares por una apuesta deportiva traspasa una clara línea ética y penal, y es totalmente inaceptable”.
El caso de Lance McCullers estremeció al deporte estadounidense. En mayo de 2025, el entonces lanzador de los Houston Astros denunció haber recibido amenazas de “encontrar a mis hijos y asesinarlos” después de una mala actuación. La investigación policial identificó al responsable: un apostador ebrio que se encontraba en el extranjero. La frontera entre perder dinero y poner en peligro una vida había quedado definitivamente borrada.
Ahora las ligas quieren que quien cruce esa frontera no vuelva a apostar legalmente. Los infractores quedarán incluidos en una lista negra compartida entre estados, mientras se reclama un sistema rápido para trasladar las denuncias y las pruebas a reguladores y policía. “Las amenazas y el acoso en el deporte siguen aumentando, poniendo en peligro la seguridad de los participantes y la integridad del ecosistema”, señala Scott Sadin, cofundador de IC360. La industria empieza a asumir que no basta con mirar hacia otro lado.
Fred VanVleet, presidente del sindicato de jugadores de la NBA, puso voz al desconcierto de quienes están en primera línea: “Somos nosotros quienes asumimos toda la responsabilidad, todo el riesgo y el peligro que conlleva la relación con el juego”. Y añadió: “Fue algo que nos cayó encima de repente, y creo que todos estamos tratando de adaptarnos”. El deporte estadounidense ya ha dado un paso al frente: quien se convierta en una apuesta en una amenaza puede quedar fuera del juego para siempre.
Fuente: MARCA.COM






