La Fórmula 1 vuelve este fin de semana al Circuito Internacional de Sepang, que no recibía un Gran Premio desde 2017. El trazado malasio albergará de manera excepcional el Gran Premio de Bahréin, trasladado de su sede original debido a la situación de seguridad en Oriente Medio.
El circuito tiene 5.543 kilómetros, 15 curvas y 56 vueltas, y representa un desafío prácticamente nuevo para buena parte de la parrilla. Solo 10 de los 22 pilotos actuales han competido anteriormente allí, mientras que los equipos tampoco cuentan con datos recientes de los actuales monoplazas para trabajar sobre la pista.
Las condiciones también serán determinantes. Pirelli llevará los compuestos C2, C3 y C4, mientras que el calor, la humedad, la posible lluvia y el desgaste de los neumáticos pueden alterar las estrategias durante la carrera. Los entrenamientos del viernes serán especialmente importantes para que los equipos entiendan cómo responden los coches sobre el asfalto de Sepang.





