Stephen Curry se prepara para una temporada especialmente importante con los Golden State Warriors, no solo por las aspiraciones competitivas de la franquicia, sino también por las interrogantes que rodean su estado físico y su futuro a largo plazo. A sus 38 años, el histórico base continúa siendo el eje del proyecto de Golden State, pero una molestia persistente en su rodilla derecha mantiene cierta preocupación de cara a la campaña 2026-27.
Curry viene de una temporada 2025-26 en la que mantuvo un elevado nivel de producción cuando estuvo disponible. El cuatro veces campeón promedió 26.6 puntos, 3.6 rebotes y 4.7 asistencias por partido, aunque solamente disputó 43 encuentros de temporada regular debido principalmente a problemas en su rodilla derecha. Esa disponibilidad será uno de los principales factores para determinar hasta dónde pueden llegar los Warriors.
La situación física adquiere todavía mayor relevancia porque existen algunas señales de preocupación alrededor de esa rodilla. De acuerdo con información publicada por NBA.com, persiste cierta inquietud sobre su estado a largo plazo, aunque Curry y su equipo de trabajo han buscado alternativas para manejar la situación. Golden State necesita que su principal figura pueda mantenerse saludable después de una campaña en la que terminó fuera de los playoffs tras caer en el torneo Play-In.
Al mismo tiempo, Curry encara una decisión importante respecto a su futuro contractual. El jugador puede negociar una extensión con los Warriors, pero ha dejado claro que no tiene prisa por firmarla. Su contrato actual entra en su última temporada y tiene un valor cercano a los 63 millones de dólares, por lo que cualquier decisión tendrá importantes implicaciones tanto para el jugador como para la planificación de la franquicia.
La posibilidad de que Curry llegue a la agencia libre en 2027 convierte el próximo curso en un momento particularmente relevante para Golden State. La organización quiere mantener al jugador que ha encabezado la etapa más exitosa de la historia reciente de la franquicia, mientras Curry deberá evaluar si el proyecto todavía tiene las condiciones necesarias para competir por otro campeonato.
Con 12 selecciones al Juego de Estrellas, dos premios MVP, cuatro campeonatos y un MVP de las Finales, Curry ya tiene asegurado su lugar entre las grandes figuras de la NBA. Ahora, la incógnita es cuánto tiempo más podrá mantenerse en la élite y si los Warriors conseguirán construir un equipo capaz de darle una última oportunidad real de pelear por otro título antes del final de su carrera.






